

Una caries forma cavidades en las piezas dentales y pueden llegar a afectar al nervio. Esto puede ocasionar dolor, inflamación, movilidad, sensibilidad térmica, flemones, etc. Todo esto conlleva a la pérdida del diente.
Este tratamiento es conocido como ‘matar el nervio’. Consiste en la extirpación del paquete vásculo-nervioso que se encuentra en el interior del diente y es el causante del dolor dental.
Por medio de unos instrumentos especiales se limpia el interior del diente dejándolo libre de infección. Cada diente tiene en su interior una red de vasos que se distribuyen dentro del diente formando una red de conductos.
La endodoncia pretende limpiar cada conducto y dejar el diente apto para su posterior restauración.


La endodoncia es un tratamiento consistente en eliminar el tejido pulpar de la pieza dental y sustituirlo por un relleno inorgánico para garantizar la hermeticidad interna de la pieza.
La pulpa contiene vasos sanguíneos y nervios. Y puede infectarse por una caries profunda o por una enfermedad periodontal. Hay que estar alerta cuando una pieza dental comienza a cambiar de color o hay dolor al comer. También puede ser una señal de alarma sentir molestias al tomar una bebida fría o alguna infusión muy caliente. Su Odontólogo podrá en la mayoría de las veces, salvar el diente dañado.
Si el paciente está en buen estado de salud, normalmente no se afecta su estado general, por ser una infección localizada exclusivamente en la boca. Sin embargo, puede afectar muy negativamente en casos de pacientes con enfermedades sistémicas crónicas tales como diabetes, enfermedades cardíacas, circulatorias, etc.
Igualmente, esta demostrada una clara asociación entre periodontitis y riesgo de infarto de miocardio y riesgo de niños prematuros y de bajo peso en mujeres embarazadas.
Estas infecciones también pueden representar un grave riesgo a pacientes inmunodeprimidos (pacientes con defensas bajas, tal como ocurre en pacientes en tratamiento de cáncer, pacientes con SIDA, etc.).